La moda de los pisos ‘low cost’

La moda de los pisos ‘low cost’
Valora este articulo

El ajuste del precio de los pisos ha provocado que en los últimos años se multipliquen las ofertas de viviendas que se ponen a la venta por menos de 100.000 euros. Los estudios indican que un 11% de los pisos en Barcelona y un 18% de los de Madrid se traspasan por debajo de esta cifra. El incremento de este tipo de operaciones se explica por el auge de las compras al contado, ya que se identifica la adquisición del inmueble como una inversión rentable. Para el cliente, comprar un piso representa obtener liquidez a través de su puesta en alquiler. Pero, ¿por qué se está produciendo la moda de los pisos ‘low  cost’?

  • Adquirir una propiedad a un precio bajo genera unos rendimientos superiores a un depósito bancario mediante un alquiler.
  • Las entidades financieras miden rigurosamente el riesgo a la hora de conceder una hipoteca para la compra de una vivienda.
  • Las tasaciones se realizan por un valor igual o por debajo del 80% del precio del piso, por lo que desciende el importe demandado por los compradores.

Pisos_low cost

Ventas por debajo de los 100.000 euros

La demanda de pisos más baratos se refleja en las estadísticas de la compraventa. Como ejemplo de esta tendencia, las inmobiliarias realizan un 64% de sus ventas por debajo de la cifra de los 100.000 euros. El perfil que se compra por este precio suele ser el de un inmueble usado de tres habitaciones, 64 metros cuadrados y en barrios medios de grandes ciudades o poblaciones cercanas a éstas, como el caso de un piso en Viladecans.

El boom del ‘low cost’

Desde el sector, se asegura que la moda de los pisos ‘low cost’ se está extendiendo. Al inicio de la crisis, las viviendas que estaban por debajo de los 100.000 euros representaban un 3% del total. En 2013, solo seis años después, el porcentaje alcanza el 60%. Curiosamente, este boom del low cost puede beneficiar la compra de pisos por parte de familias con unos ingresos medios de 30.000 euros anuales. Los expertos concluyen que el esfuerzo para comprar una vivienda tendría que suponer como máximo cuatro veces la renta familiar.

Foto: Pinterest

Las respuestas a los comentarios contenidas en este blog son orientativas y no son constitutivas de ningún asesoramiento legal, por lo tanto, no tienen fuerza vinculante, no se deriva responsabilidad y no otorgan ninguna garantía sobre la licitud y legalidad de la información difundida.

Deja un comentario