Coaching para agentes inmobiliarios

Coaching para agentes inmobiliarios
Valora este articulo

Coaching para agentes inmobiliarios

Coaching para agentes inmobiliarios

¿Te gustaría encontrar la manera de firmar más contratos? ¿Crees que podrías conseguirlo pero tus argumentos de venta no funcionan como deberían? O, ¿quizá sientes que te falta confianza a la hora de enfrentarte al cliente? El día a día del agente inmobiliario no es sencillo, pero aplicando los consejos adecuados sabemos que conseguirás lo que te propongas.

Desde Api.cat queremos ayudarte a mejorar en tu trabajo. Verás cómo es más sencillo de lo parece. La clave está en encontrar y seguir las pautas que se ajustan a tu actividad diaria.

En este sentido, el coaching enfocado para las tareas propias de los agentes inmobiliarios es perfecto para identificar tus cualidades y desarrollarlas por completo. Para ello, hemos consultado a la psicóloga y coach, Eva Hidalgo, quien nos ha dado 5 sencillas pautas para sacar el máximo partido a tus facultades, alcanzar tus objetivos y, de paso, sentirte mejor cada mañana.

1. Planifica tu trabajo

Puede que creas que tu capacidad comercial “es un talento natural” pero lo cierto es que el porcentaje de éxito en el trabajo depende de un buen conocimiento de nuestros recursos y planificación eficaz.

Consejo práctico: Divide tus tareas diarias en importantes y urgentes, importantes pero no urgentes y tareas que no son ni importantes ni urgentes. Prioriza según la categoría que tengan, verás cómo ganas tiempo y pierdes estrés.

2. Trabaja tus recursos

Además de una buena planificación, el análisis detallado y el proceso de mejora de tus puntos fuertes y aspectos a trabajar pueden convertirte en un “alumno aventajado” dentro de tu profesión.

Consejo práctico: Lista aquellas competencias que consideras que debe tener un buen profesional de tu ámbito de trabajo. ¿De cuáles de estos recursos dispones actualmente? ¿Cómo puedes mejorarlos? ¿Qué recursos de los que no dispones te faltarían desarrollar?

Por último, redacta una lista de pequeñas acciones semanales que puede ayudarte a desarrollar y adquirir estas nuevas competencias y recursos.

3. Sé oreja de elefante, no piquito de oro

La escucha activa y empatía son dos competencias claves para aquellos que desarrollan tareas comerciales. Por este motivo es importante que antes de convertirte en un “piquito de oro” y avasallar a tu cliente con las ventajas del inmueble en pleno centro de Barcelona que tienes en cartera, pongas a funcionar tu “orejas de elefante” y escuches sus necesidades.

Consejo práctico: Interésate por aquello que tu cliente valora en una casa.

3. No vendas piedras, crea oportunidades de vida

Cuando un cliente requiere tus servicios está implícito el deseo de un cambio en su vida: más habitaciones para aquellos que quieren aumentar la familia, una casa en Cabrills para los que necesitan tranquilidad, etc.

Consejo práctico: Para motivar a tus clientes y promover una venta o alquiler no debes hablar sólo de “piedras”. Háblales de aquello que esté relacionado con su nuevo proyecto de vida.

5. Nuestro cuerpo no está diseñado para mentir

No estamos hechos para mentir, así que, aunque prepares el mejor de los discursos, si está basado en mentiras que no crees, tu lenguaje no verbal (tono de voz, postura, expresión facial, etc.) te delatará ante tu cliente.

Consejo práctico: Prepárate un listado de características positivas y reales de cada inmueble que lo conviertan en una buena oportunidad para tu cliente.

Cómo mantener el optimismo

Por último, si lo que quieres es aumentar tu optimismo en el trabajo y mejorar tus competencias, Eva Hidalgo, te recomienda un ejercicio básico de visualización.

Práctica de visualización: Es muy sencillo, sólo tienes que imaginarte aquella situación que te preocupa. Por ejemplo una venta o negociación ante un cliente. Imagina qué dirías en esa situación, cómo te sentirías, qué obstáculos encontrarías…

Llegado a este punto, crea soluciones efectivas para ese obstáculo e imagina cómo sería llevarlas a cabo y resolverlas de manera satisfactoria. ¿Qué harías?

Sólo existe una premisa, si una solución no es efectiva, ¡mejórala o crea una nueva!

¿Cómo te sientes de satisfecho? ¿Qué emociones o sensaciones estás experimentando? Disfruta de ese momento, ya que, gracias a unas neuronas llamadas “neuronas espejo”, ¡cuando imaginamos una situación concreta experimentamos las mismas sensaciones que cuando las estamos llevando a la práctica!

FOTO: PINTEREST
FOTO: PINTEREST
F
OTO: PINTEREST

Las respuestas a los comentarios contenidas en este blog son orientativas y no son constitutivas de ningún asesoramiento legal, por lo tanto, no tienen fuerza vinculante, no se deriva responsabilidad y no otorgan ninguna garantía sobre la licitud y legalidad de la información difundida.

Deja un comentario