Las “familias” de amigos ganan terreno en el alquiler

Las “familias” de amigos ganan terreno en el alquiler
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Piso compartido con amigosEl alquiler ha dejado de ser una opción elegida sólo por los estudiantes o por aquellos que piensan que no hay otra elección. Desde hace unos años, la fórmula de compartir piso entre amigos o desconocidos que pasan la treintena se está extendiendo con notable celeridad. Desde Api.cat queremos hacer hincapié en este nuevo nicho de demandantes de pisos de alquiler que prefieren vivir en compañía.

Cada vez nos gusta más compartir piso

En otras ocasiones hemos tratado el tema de los pisos compartidos entre jóvenes que están en la Universidad o asistiendo a cursos de Postgrado. Sin embargo, en esta ocasión, dejaremos al margen este segmento de la demanda inmobiliaria a favor de aquellos que por diversas razones optan por el alquiler compartido. Veamos algunas de las más comunes. Y es que, para un agente de la propiedad, conocer en profundidad el perfil de la demanda es imprescindible para atender sus necesidades.

Es más económico.

Amigas comparten pisoEn primer lugar, una de las principales razones, aunque no es la única, es la económica. Ya que, según el último Observatorio sobre la emancipación elaborado por el Consejo de la Juventud de España, acceder a una casa en propiedad supone casi el 50% de los ingresos de una persona entre los 30 y los 34 años. Esto contribuye a que lanzarse a la compra haya dejado de ser una opción para muchos en esta franja de edad.

Preferimos vivir en compañía.

Éste es el motivo que está ganando terreno entre los aducidos por la mayoría que firman un contrato de alquiler a medias. Muchos de los nuevos inquilinos podrían vivir solos, pero optan por compartir piso. Es cierto, que seguramente, en el primer caso, la vivienda arrendada dispondría de menos metros, contaría con menos servicios cerca, disfrutaría de peor ubicación o el interior de la vivienda no estaría en el mejor estado de conservación.

Unidos por la conveniencia.

Además de la económica o la afectiva, existen otro tipo de necesidades, como por ejemplo, la que se desprende de un cambio de trabajo o de ubicación de las oficinas. Un traslado de ciudad de la empresa en la que trabajas puede llevarte a compartir piso a una edad en la que, hasta ahora, no era habitual. En estos casos, una buena opción suele ser la de hacerlo con compañeros de trabajo que estén en la misma situación

Ya sea por razones económicas, por gusto o por motivos laborales, el caso es que los pisos compartidos hace tiempo que han dejado de ser “coto privado” de los estudiantes. Así que, si eres propietario de un piso en Terrassa y quieres ponerlo en alquiler, coméntale a tu Agente de la propiedad que también estás abierto a esta posibilidad.

¿Has compartido piso alguna vez? ¿No? ¿Qué es lo que crees que menos te gustaría de compartir piso?

Foto: trabajarenfrancia
Foto: glamourmagazine

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