Casas pasivas: diseño bioclimático para un mínimo consumo energético

Casas pasivas: diseño bioclimático para un mínimo consumo energético
Valora este articulo

El coste de la energía es un tema que preocupa a muchos hogares españoles y que además, se plantea globalmente como un reto medioambiental. Afortunadamente, siempre hay visionarios que se adelantan a su tiempo y buscan soluciones y alternativas, como las distintas formas de arquitectura sostenible.

Las casas pasivas son un tipo de vivienda sostenible, construidas para tener el menor gasto energético posible: consumen hasta un 90% menos de energía que una vivienda tradicional. Además, mantienen una temperatura interior agradable sin necesidad de usar calefacción en invierno ni aire acondicionado en verano, con un gasto de menos de 15 kilovatios por metro cuadrado y por año, por lo que podríamos decir que son casas autosuficientes a nivel energético. ¿Cómo lo logran? gracias al diseño bioclimático.

El objetivo del diseño bioclimático es aprovechar las condiciones climatológicas y los recursos naturales disponibles del lugar (el sol, la vegetación, la frecuencia de lluvias, el viento, etc.) para diseñar la casa de modo que su interacción con el entorno natural sea harmoniosa y así, gracias a un aislamiento térmico perfecto, disminuya el consumo de energía. En definitiva, las casas bioclimáticas son casas herméticas.

Este impresionante ahorro de energía en las casas pasivas se logran mediante el uso de materiales de construcción energéticamente eficientes, como por ejemplo, la madera y las fibras naturales para el asilamiento térmico, y un sistema de ventilación de la calidad. Todo ello sin renunciar a las comodidades.

¿Pero cómo se construye una casa pasiva?

Para construir una casa pasiva hay que conocer cuáles son sus principios: orientación, aislamiento, ventilación y adaptación.

En primer lugar, hay que estudiar las características climáticas de la zona y orientar la casa de modo que el sol y el viento impacte más o menos, según sus necesidades. No es lo mismo construir una casa pasiva en una zona montañosa de Alemania, que delante del mar en Tarragona, o en una ciudad con un clima tropical. Mediante una correcta orientación podemos lograr, por ejemplo, que el sol que impacta por la mañana en las ventanas, alargue su calor residual el resto del día, permitiendo un importante ahorro de energía.

En segundo lugar, hay que trabajar en un aislamiento térmico de altísima calidad que permita la reducción directa de las pérdidas de calor, algo que es beneficioso tanto en invierno como en verano, ya que mediante el sistema de ventilación, el interior de la casa siempre estará a una temperatura confortable. La capa de aislamiento debe envolver toda la casa perfectamente, sellando todas las uniones de materiales, para garantizar que no se produzcan fugas de frío o calor.

En tercer lugar, es necesario un sistema de ventilación que permita mantener la salubridad del ambiente y evitar pérdidas energéticas. Cabe recordar que  ventilar nuestro hogar es fundamental para la salud y para regular la temperatura. Aunque es una cuestión muy técnica, los expertos en casas pasivas aseguran que los sistemas de ventilación más eficientes son los que incluyen recuperación del calor con tecnología de intercambiadores de calor (HRV en sus siglas en inglés), que renueva el aire interior lo suficiente para mantener su calidad y el confort.

Por último, la adaptación, porque las casas pasivas se adaptan como un camaleón al entorno donde se construyen,  tanto en el diseño exterior como la tecnología energética aplicada. El objetivo es aprovechar todas las injerencias externas para sacar el máximo rendimiento.

Aunque casas pasivas en España hay pocas, según Canexel, una de las pocas empresas constructoras de casas pasivas y casas canadienses en España,  existe un creciente interés en este tipo de viviendas.  Como referentes, debemos fijarnos en Alemania y Suecia, donde ‘Passivhouse’ no es solo el tipo de construcción si no también un certificado energético que avala estas construcciones. El Instituto Passivhaus, es uno de los que concede este exigente certificado de eficiencia energética que sólo tienen 32.000 edificios en el mundo.

¿Qué te ha parecido la idea de las casas pasivas?

Foto 1: Pinterest
Foto 2: Pinterest
Foto 3: Passiv House Institut

Las respuestas a los comentarios contenidas en este blog son orientativas y no son constitutivas de ningún asesoramiento legal, por lo tanto, no tienen fuerza vinculante, no se deriva responsabilidad y no otorgan ninguna garantía sobre la licitud y legalidad de la información difundida.

Deja un comentario