Por qué fracasa el certificado energético

Por qué fracasa el certificado energético
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Cómo no hay mal que por bien no venga, las obras para  mejorar la eficiencia energética de las viviendas han servido para crear empleo en el sector inmobiliario. Los propietarios de los inmuebles, al necesitar el certificado energético para vender o alquilar su piso de Castelldefels o de Mataró, se han apuntado a la rehabilitación energética. Además, las obras incrementan el valor y el precio del piso. Pero en Api.cat, nos preguntamos: ¿Por qué ha fracasado la puesta en marcha del certificado energético?

Aunque el certificado energético es obligatorio desde junio de 2013 para cualquier vivienda en venta o alquiler, un estudio de Tinsa concluye que un 43% de las viviendas analizadas obtiene la letra G, la peor calificación posible. La letra F la tienen un 36,9% de los inmuebles. De esta manera, solo un 1,29% de los pisos o casas revisados consigue la A, B o C, las tres mejores notas.

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Razones del fracaso del certificado energético

  • Poco tiempo. Desde Tinsa, explican que la obligatoriedad del certificado energético solo lleva en vigor un año y medio, por lo que todavía no se ha instalado en la cultura básica del sector de la construcción.
  • Solo vivienda comercializada. Las empresas certificadoras critican que la medida de tener el certificado energético solo se exiga al parque de viviendas que esté en en venta o en alquiler, no a todos los inmuebles.
  • Falta pedagogía del ahorro. Los propietarios desconocen que con una vivienda certificada se puede ahorrar en los suministros para obtener confort. Un ejemplo: un inmueble con la categoría A, gastaría una media de 200 euros anuales, mientras que el de la categoría G, el desembolso medio anual es de 2.500 euros.

Por qué es necesario el certificado energético

  • La clasificación energética de los edificios a través de un certificado busca favorecer el ahorro entre los ciudadanos y mejorar el Producto Interior Bruto (PIB).

El ejemplo de Dinamarca

Un caso opuesto al de España es el de Dinamarca, un país que lleva una década realizando certificaciones energéticas en sus viviendas. Además de para los nuevos inmuebles, en Dinamarca es obligatorio el certificado para todas las viviendas ya construidas que tengan menos de 1.500 metros cuadrados. Antes de nada, se realiza una auditoría energética que ofrece los siguientes datos:

1.  Clasificación energética. Las categorías van desde la A1 (máxima) hasta la C5 (menor eficiencia energética).

2. Informe del técnico. El documento incluye un plan con propuestas de ahorro de energía en la vivienda para mejorar su eficiencia.

3. Inspección aleatoria. Un tiempo después de la primera revisión, la Administración realiza otra inspección para comprobar que la certificación ha sido imparcial y correcta.

¿Has vendido o alquilado recientemente tu vivienda y has tenido que solicitar el certificado energético? Envíanos un comentario y cuéntanos qué te parece la medida.

Foto: Apunto Planos

Comments

  1. Por Inés

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