Cómo renegociar las condiciones de tu hipoteca

Cómo renegociar las condiciones de tu hipoteca
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Supongamos que hace 10 años pediste una hipoteca para comprar un piso en Lloret de Mar, aceptando determinadas condiciones. Desde entonces, el tejido bancario de España ha cambiado, y mucho, pero también el mercado laboral y la situación económica de muchas familias.

Tras mucha crisis y unos años de letargo, a día de hoy podemos afirmar que se ha reactivado el crédito y las entidades financieras están en una especie de “guerra de hipotecas” para ver quién ofrece las mejores condiciones hipotecarias.

Este puede ser un momento muy interesante para ti si quieres revisar tu préstamo hipotecario y pagar algo menos. ¡Veamos qué puedes hacer!

1. Leer bien antes de ir a hablar

Antes de acudir a tu banco y pedir una rebaja en tu hipoteca estudia bien cuál es tu caso particular. Recupera el contrato y léelo atentamente, solo así tendrás claro sobre qué quieres negociar y hablar con un mínimo de fundamento.

2. Lo que puedes renegociar

Cuando firmaste el préstamo hipotecario aceptaste unas condiciones de pago, tiempos e intereses (tipos de interés, el índice de referencia, los plazos de amortización, el capital solicitado, los titulares del préstamo, etc.) Estos son las factores que puedes intentar renegociar ya sea con tu banco actual, lo que se llama “novación, o trasladando tu hipoteca a otra entidad financiera que te ofrezca mejores condiciones, lo que se llama “subrogación”.

Es decir, si tu objetivo primordial es pagar menos y conseguir las mejores condiciones que se están ofreciendo ahora, no te rindas si tu banco es inflexible, pues siempre tienes la opción de irte a otro.

3. Márcate unos objetivos

Ya te has informado de lo que están ofreciendo las entidades hoy, y tienes claro lo que tú firmaste en su momento para comprar un piso en Sabadell. Por lo tanto, ya sabes lo que quieres conseguir como mínimo. Ponte objetivos claros para la negociación, que sean realistas y mejor su los puedes acreditar, por ejemplo, con un tríptico de lo que está ofreciendo ahora tu entidad a los nuevos solicitantes.

4. Reducir aceptando más productos vinculados

Cuando un banco ofrece diferenciales muy bajos, es porque a cambio te obliga a contratar todo tipo de productos vinculados, como por ejemplo, seguros de hogar, de coche, de vida, etc.

Aceptarlo es una opción, pero tendrás que analizar cautelosamente qué productos te obligan a vincular y si te compensa económicamente a medio y largo plazo.

5. Renegociar tu hipoteca, también es cuestión de actitud

Salvando las distancias, pero por qué no, es como cuando intentas que tu compañía de telefonía te mejore la tarifa o te regale un nuevo móvil porque no paran de anunciar súper ofertas, pero solo para clientes nuevos… Y a ti te parece muy injusto después de años de fidelidad.

Un poco en esta línea, hay que ir personalmente al banco y sentarse a hablar con quién corresponda con una actitud amable pero firme.

Se trata de exponer claramente lo que quieres conseguir y por qué. Enseguida verás si hay predisposición o no por parte de la entidad. Si no la hay, menciona llevarte la hipoteca a otro banco como forma última de presión y si no funciona, ya sabes, empieza a informarte con otras entidades sobre las condiciones de una subrogación.

Eso sí, recuerda, que tanto la novación como la subrogación conlleva unos gastos de gestión que deberás asumir.

¿Pensando en renegociar las condiciones de tu hipoteca? ¿Te ha servido de ayuda esta información?

Foto: Pinterest

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